12/6/17

La manzana de Adán y Eva

─ ¿Qué haces aquí?
─ Estaba buscándote, por supuesto.
─ ¿Qué quieres de mí, Jesús?
─ Traigo un picnic, ¿me acompañas? ─ y sacó una pequeña cesta de mimbre. De ella sacó una manzana ─. ¿Te apetece?
Miré la manzana con sospecha.
─ Sé lo que estás pensando: “De todos los árboles de paraíso puedes comer, pero del árbol de la ciencia del bien y el mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
¿Era cierto? ¿Era Jesús peligroso? ¿Estaba envenenada la manzana como en Blancanieves o era prohibida como en el Edén?

1/6/17

Toc toc

¡Toc, toc! ¿Quién es? Es la estupidez llamando a mi puerta. Y yo voy y le abro, aun sabiendo quién es. Y le digo: Anda, pasa y tómate un café conmigo.

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11/5/17

Las plagas de Moisés

Ruidos de chicas corriendo, pisando en el suelo con fuerza, golpes en las paredes. Seguidamente, sin acallar todavía los primeros, nuevos gritos resonaron por todo el orfanato, convirtiéndose en un griterío. Conforme salí de la habitación, no pude reprimir un gemido apesadumbrado. El pasillo estaba repleto de ranas que invadían, al parecer, todo el orfanato. Las chicas corrían de un lado a otro,
desorientadas, no sabiendo dónde esconderse.

El estallido era tal que me apresuré a bajar a la planta inferior, donde parecía que se habían dirigido todas las chicas. Sin embargo, una voz me paró en seco, tan miserablemente familiar que sentí repulsión.

Jesús.

—Dime una hora.

—¿Dónde estás, maldito? ¡Sé que esto es cosa tuya! — grité, furiosa.

18/4/17

Quinto mandamiento: No matarás

─ Quinto mandamiento: No matarás.

─ ¡No he matado a nadie! ¡Así que por esa no me hagas pasar!

─ ¡Vamos! ¡Claro que has matado! ¡Cómo todo el mundo! Has matado mogollón de moscas y otros bichos. De pequeña te encantaba pisar a las pobres hormigas que iban en fila cargadas con su comida para proveer su querido hogar. Eso sin contar con cucarachas, avispas, abejas, moscas, escarabajos, mosquitos…

─ ¡Los mosquitos te pican y te chupan la sangre! ¡Y su mordedura escuece y puede ser muy molesta!

─ ¡Tonterías! Las personas matan animales para poder comer; sin embargo, los mosquitos no te matan para alimentarse. El ser humano es malvado y egoísta por naturaleza.

3/4/17

Filo sangriento


Mi estómago se encoje, pues en mi corazón hay una daga muy cortante y afilada, con sangre en su filo procedente de mi interior. Quiere rajarme y sacarlo a ÉL de mi corazón. Pero yo sé que eso es imposible, pues está bien anclado a él. Tan al fondo que apenas se lo podría ver, aunque su presencia para mí es bien notable. Ni destrozándome al completo le podrían sacar de dentro de mí. Porque él forma parte de cada célula de mi cuerpo, cada músculo, cada hueso, cada tira de mi piel pálida como la porcelana.



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21/3/17

El vestido rojo



Recuerdo una noche en especial. Tu madre estaba hermosa, hermosa de verdad. Llevaba un vestido rojo. Era de raso y se le ceñía suavemente a su cuerpo. Era corto, no como para que fuera excesivo y extravagante, pero sí lo suficiente como para volverme loco. Aquella noche ansié tomarla entre mis brazos, pero era imposible. Ardía en deseos de besar aquellos labios carnosos coloreados a la par que el vestido. No parecía para nada una niña, sino una mujer hecha y derecha, sensual y sofisticada. Todo al mismo tiempo.

Si te apetece leer la historia completa, online o descargándotela en PDF, aquí puedes hacerlo de forma gratuita.

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15/3/17

Cruce de destinos. Capítulo 16


Sara no cesaba en su empeño de buscarle un novio a Valentina. No obstante, Aarón resolvió que eso no podía suceder y no flojeó ni un ápice su decisión de sabotear cualquier intento. Las casas rurales habían sido la excusa perfecta para las tentativas de Sara. Sin embargo, Aarón no vaciló en estropear todas y cada una de ellas.

Cada vez que Sara hacía presentación de un nuevo galán a Valentina, Aarón terminaba hablando con dicho chico para hacerle cambiar de opinión con excusas tales como: que tenía un hermano con muy mala leche que reparte tortas como panes, que ya tenía un novio, que prefería las mujeres pero todavía no había salido del armario...

 No sé que ocurre, Valentina. No sé porqué luego no te llaman ni siguen manteniendo contigo una conversación. ¡Buscarte novio no debería ser difícil!  bramó indignada Sara.